
¡Hola soletes!
¿Sabías que el comportamiento de nuestras mascotas no solo depende de sus genes, sino que está muy influenciado por su ambiente? Y hoy vamos a hablar sobre cómo influimos nosotros en el comportamiento de nuestros amigos los perros.
Los perros son muy sensibles a nuestras emociones. No solo pueden captar si estamos contentos, tristes o enojados a través de nuestros gestos, nuestro olor o nuestro tono de voz, sino que también pueden responder a nuestras emociones con su comportamiento. Los perros tienen unas células en su cerebro llamadas ‘neuronas espejo‘. Estas neuronas responsables del contagio emocional dentro del grupo, les ayudan a sentir lo mismo que tú en un momento dado. Por ejemplo, has comprobado que, si tu bostezas, tu perro también podría bostezar o al revés. Con estas capacidades de los perros, no es raro que la ciencia haya encontrado una relación entre algunas conductas desadaptativas o malas en los perros y la personalidad de sus tutores. Concretamente las personas impulsivas que se enojan fácilmente o que usan métodos de entrenamiento muy duros con ellos, son las que peor afectan a su comportamiento ya que hacen que los perros se sientan asustados y confundidos. La buena noticia es que una buena relación con tu perro, también le ayuda a mejorar su comportamiento. Es decir que si trabajas la confianza y eres amable cuando entrenas a tu perro, puedes ayudarle a comportarse bien y tomar buenas decisiones. Así que ya sabes, si quieres que tu perro se porte bien, portate bien con él y da ejemplo. Me despido con cariño y, te veo en el próximo post.


